domingo, enero 25, 2009

Soledad

La soledad es el silencio en compañía del alma...

Ganancia política

Nayeli Roldán S.
Morelos

El paro magisterial que mantuvo inmovilizado al sistema educativo en Morelos por 81 días, dejó más pérdidas que ganancias, una ineficaz operación política de todos los actores involucrados y el encono entre la población del estado ante un problema que todavía no está resuelto.
Los líderes del movimiento magisterial, cuyo precedente más cercano ocurrió hace 25 años, reconocieron que fueron rebasados, resultando un desgaste físico, económico, tal vez innecesario, y sin lograr haber logrado la “cancelación” de la Alianza por la Calidad de la Educación, motivo que originó el conflicto.
Los docentes regresan a clases como una “segunda etapa de lucha”. El miércoles pasado, cuando lo anunciaron formalmente, hubo júbilo, se asumían como “triunfantes”.
El secretario de gobierno, Sergio Álvarez Mata, reconoce que el problema “no está resuelto”. “El conflicto encontró un cauce que permite una solución de fondo. El regreso a clases se está estabilizándose y eso nos permite entrar a resolver los problemas que aquejan al maestro”.
Guillermo Franco Solís, integrante de la comisión negociadora del Movimiento Magisterial de Bases, sostiene que el mejor momento para la retirada de las luchas sociales es el momento “cúspide” porque dejan la impresión de irse como “héroes”.
En la línea del tiempo de la movilización, el pico más alto sucedió el 25 de septiembre, cuando habían logrado negociar una minuta con el secretario de gobierno, Sergio Álvarez Mata, pero hubo un párrafo que no convenció a los docentes. Las autoridades del estado se comprometían a impulsar un proyecto educativo “en el marco de la Alianza”. Los maestros querían que la minuta especificara la “cancelación” del pacto educativo.
Esa noche, estaba a punto de concluir el paro, pero si firmaban “el riesgo era que se acusara a la comisión negociadora de vendida o traidora, porque en ese momento cuando el movimiento tuvo mucha fuerza, los radicales hubieran acusado que podíamos haber arrancado más. Nos la jugamos”, reconoce Franco Solís.
Sin embargo, las decisiones “democráticas” recaían en la Asamblea Estatal de Representantes, donde participaban 320 representantes de todo el estado. “Este movimiento fue como un vehículo que a 100 kilómetros por hora, yo lo quería detener para que la inmensa mayoría no se vayan con la mentalidad de haber fracasado, pero no lo habíamos podido detener”.
Sin embargo, la percepción de otro de los integrantes más visibles de la movilización que no autorizó publicar su nombre, es que la prolongación excesiva del movimiento fue causada por la “inexperiencia política” de los líderes.
“Faltó estrategia política”, sentencia. Haber conseguido una mesa de diálogo con el gobierno estatal y el compromiso de revisar la Alianza era un logro, pero “los compañeros no supieron detenerse. Como vieron tanto apoyo, pensaron que podían arrinconar al gobierno y la política no es así. No tuvieron la visión de que la Alianza es una estrategia impulsada por el Banco Mundial, la OCDE y Morelos solito no iba poder anularla”.
En esto coincide Álvarez Mata, quien asegura que conflicto era “complejo y también tenía una connotación que podía trasladarse a otros estados. Al resolverse de una u otra manera tendría impacto”. Consideró que los casi tres meses de paro no fue excesivo, “fue el tiempo que requirió para tener un encausamiento y resolverlos temas a nivel local”.
Job Bernache, uno de los 31 concejales enviados por el Congreso Nacional del SNTE para operar en la solución de conflicto, coincide en que a los profesores de Morelos “les faltó visión política.
“Tal vez por la cerrazón del todo o nada”. Afirma que “les faltó concertar, escuchar, no se puede excluir al otro porque todos existimos, nos toleremos o no, reconocemos la existencia de los otros”.
Esto porque los docentes en paro rechazaron la injerencia de los concejales, toda vez que al principio de la movilización desconocieron a Luis Manuel Rodríguez Olvera como secretario general de la sección 19, y su destitución fue una de las demandas.

Comité Democrático

Aunque los maestros no lograron el objetivo inicial del movimiento, para Bernache, la razón de la movilización fue el poder, ganar una plaza para la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
Algunos desertores del movimiento, acusaron que la CNTE había “secuestrado el movimiento”. Franco Solís aclara: “No utilizaría el término secuestrado, sino influenciado, pero la comisión negociadora ha estado influida por la CNTE y también por las ideas charriles. Varios de los que nos traicionaron quisieron llevarnos al charrismo”.
Después de desconocer al secretario general de la sección 19, nombrado a dedazo por la cúpula del SNTE, los maestros lograron crear un Comité Democrático Alterno, donde se eligieron a seis representantes regionales como los verdaderos líderes de la sección.
En este nuevo órgano de liderazgo, cuatro de los seis elegidos son simpatizantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación: Noé Juárez, de Jonacatepec; Ignacio Díaz, de Cuautla; Nicanor Pérez, de Cuernavaca y Regina Soriano, de Jojutla.
Pese a ser reconocido como un “gran logro”, para Bernache, los docentes hicieron un repliegue táctico, la creación de un comité paralelo, pero “se verá si funciona efectivamente y para eso deben ser tomados por el gobierno”.

***
La última vez en que el gobierno estatal negoció con los integrantes del Movimiento Magisterial de Bases fue el 5 de octubre. Después de 15 días de la llegada de los concejales del SNTE, organizaron una mesa de negociación con líderes que habían renunciado al movimiento y firmaron una minuta con el gobernador del estado, Marco Antonio Adame Castillo, en la madrugada del 29 de octubre a puerta cerrada.
Hasta el momento, los maestros que participaron en la movilización desconocen dicho acuerdo y aunque decidieron regresar a clases, advierten que la lucha continúa, ahora desde otra fase.
Uno de los llamados es que en las elecciones de 2009 “ni un voto al PAN” porque el gobernador “no fue capaz de solucionar un conflicto por la vía del diálogo y tuvo que utilizar la fuerza”, sostiene Blanca Nieves Sánchez Arano, en referencia a los violentos desalojos en Amayuca y Xoxocotla que dejó decenas de heridos.
El tinte político alargó el movimiento, sostiene Juan Manuel Hernández Delgado, vocero del Movimiento por el Diálogo y la Paz, organización conservadora que apoyó todas las acciones de gobierno.
Los únicos beneficiados por conflicto fue el PRD, quien brindó apoyo legal, en especie en el plantón y económico para el pago de las fianzas de los detenidos durante los desalojos. “El PRD, el PRI y otras organizaciones dedicadas a la desestabilización social, pretenden llevar a las aulas su manifiesto de lucha para adoctrinar a padres de familia, tergiversando lo que representan la Alianza por la Calidad en la Educación”, afirma.
Después de este movimiento y de la descalificación entre uno y otro actor, dejaron a la sociedad confrontada. A tal grado, que algunos padres de familia impiden el regreso a las aulas de los maestros que participaron en el paro y otros, los apoyan y reprueban la actuación del gobierno estatal.
Para Álvarez Mata, “todo conflicto deja un saldo negativo. Lo importante es que tengamos la capacidad de reconciliación y recuperar al cien por ciento el ciclo escolar”.