Tal vez sea cierto. El aquí y ahora es difícil de entender, pero sobre todo aplicar.
Recuerdo a Memo cuando decía que era tan fácil plantearse eso, pero insistíamos en hacerlo escabroso. Quién soy? dónde estoy? q voy a hacer? Esas eran las premisas para actuar (o al menos intentarlo en mi caso), pero sabía que eso no sólo era para el escenario, sino para la vida.
Teniendo claras esas cuestiones, lo demás era lo de menos. Pero uno siempre espera, no sabe qué, pero espera. Estás haciendo algo, pero pensando que la próxima será mejor. Cualquier cosa, por insignificante o maravillosa que se tenga ahora, uno espera otra mejor, incoscientemente, menospreciándolo. Pero hasta que se pierde, revaloras eso que ya es pasado. (Los dichos son tan sabios... Nadie sabe lo que tiene, hasta que lo ve perdido).
lunes, junio 19, 2006
miércoles, junio 14, 2006
Montaña rusa
Este amor (¿amor?) es como el mar, algo que se va escapando, no lo comprendo...
Esto, aún no se qué es, me despierta sensaciones contrastantes. Después de la emoción, está la duda, y luego del deseo el remordimiento. No puedo descifrar si es real, hasta el momento parece sólo el juego del espejo.
Esto, aún no se qué es, me despierta sensaciones contrastantes. Después de la emoción, está la duda, y luego del deseo el remordimiento. No puedo descifrar si es real, hasta el momento parece sólo el juego del espejo.
lunes, junio 12, 2006
¿Sin daños a terceros?
Tarde (Sin daños a terceros)
Justamente ahora, irrumpes en mi vida,
con tu cuerpo exacto y ojos de asesina,
tarde como siempre, nos llega la fortuna.
Tú ibas con él, yo iba con ella,
jugando a ser felices por desesperados,
por no aguardar los sueños, por miedo a quedar solos.
Pero llegamos tarde, te vi y me viste,
nos reconocimos enseguida, pero tarde.
Maldita sea la hora que encontré lo que soñé,
tarde...
Tanto soñarte y extrañarte sin tenerte,
tanto inventarte,
tanto buscarte por las calles como un loco,
sin encontrarte.
Y ahí va uno de tonto, por desesperado,
confundiendo amor con compañía.
Y ese miedo idiota de verte viejo y sin pareja,
que hace escoger con la cabeza, lo que es del corazón.
Y no tengo nada contra ellos,
la rabia es contra el tiempo por ponerte junto a mi,
tarde...
Ganas de huir, de no verte ni la sombra,
de pensar que esto fue un sueño o una pesadilla,
que nunca apareciste, que nunca has existido.
Ganas de besarte, de coincidir contigo.
De acercarme un poco, y amarrarte en un abrazo,
de mirarte a los ojos y decirte bienvenida.
Pero llegamos tarde, te vi y me viste,
nos reconocimos enseguida, pero tarde.
Quizás en otras vidas, quizás en otras muertes.
Que ganas de rozarte, que ganas de tocarte,
de acercarme a ti y golpearte con un beso,
de fugarnos para siempre, sin daños a terceros.
Ricardo Arjona
La Herida
Siempre es la misma función,
el mismo espectador, el mismo teatro,
en el que tantas veces actuó,
perder la razón en un juego tan real
quizás fuera un error,
cúrame esta herida, por favor.
¿qué hay en dos amigos cuando después de todo
parecen perdidos y prefieren a otros?
¿qué dan lerdas manos, ignorando lo dado,
si antaño se estrecharon, ahora están engañados?
¿qué les hizo alejarse de su orilla intranquila,
tan siquiera un instante piensan en esos días?
siempre es la misma función,
el mismo espectador, el mismo teatro,
en el que tantas veces actuó,
perder la razón en un juego tan real
quizás fuera un error,
cúrame esta herida, por favor.
siempre he preferido un beso prolongado,
aunque sepa que miente, aunque sepa que es falso.
¿qué demonios ocurre cuando miradas no se encuentran?
la pelea de gallos, se admiten apuestas.
¿quién buscó abrigo en algún otro lugar?
¿es posible que el frío venga con la edad?
siempre es la misma función, el mismo espectador,
el mismo teatro,
en el que tantas veces actuó,
perder la razón en un juego tan real
quizás fuera un error, cúrame esta herida,
por favor.
siempre es la misma función, el mismo espectador,
el mismo teatro,
en el que tantas veces actuó,
y perder la razón en un juego tan real
quizás fuera un error, cúrame esta herida,
por favor.
Héroes del Silencio
martes, junio 06, 2006
ser o no ser
Nuevamente estoy en la disyuntiva. Siempre supe que quería servir a los demás. No como trabajadora social, psicóloga o cualquier otra profesión —porque a final de cuentas cualquier profesión debiera servir para servir—. Estaba convencida de que el periodismo sería el puente idóneo. Ahora no lo se, y tal vez lo peor es que ni siquiera estoy completamente dentro de la dinámica periodística.
Ayer recibí la segunda llamada acerca de un reportaje en la revista sobre hidroponia (técnica de siembra en medio inerte). A la señora Ma. Elena le interesó mucho y quería intentar la técnica. Le parecía bastante bueno que cada quien pudiera sembrar hasta en la azotea. Me sentí feliz porque de acuerdo a las personas que entrevisté, la hidroponía tiene muchas ventajas, pero la única desventaja es que no es difundida. Entonces quiere decir que, tal vez, puse un granito de arena para que la gente la conozca. La atribución de los medios a esa desventaja es que no les parece interesante y menos para un diario de circulación nacional, aun cuando represente una interesante solución para los problemas de los campesinos y de agua que vive el planeta(lo bueno es que aquí, el tema, entró muy bien para la sección) . (Como decía Memo, mi ex maestro de teatro, si de los 100 espectadores que tenemos en una función logramos hacer reflexionar sólo a uno, el cometido está hecho). Algo así me gusta pensar cuando escribo.
La diferencia es que los medios son una empresa que sirve y le sirve a grupos de poder más que a los lectores y la sociedad. He escuchado a mucha gente decir que no le gusta escuchar ni ver noticieros o leer el periódico porque siempre son malas noticias que desalientan a seguir en este mundo que lo pintan como cloaca. Tal vez sea cierto, lo admito. Pero, creo, lo malo de las notas es que, generalmente, entre más fuerte sea el madrazo y más ampula genere será mejor. Pero ese mejor significa que los otros medios citen la noticia y poner en jaque al personaje, pero… y la gente? No pensaron en dar la nota por mejorar las condiciones de los ciudadanos afectados, tan es así, que después se olvidan de ellos. Será la misma inercia de los medios?
El otro día recordaba a Romina Perea, una señora que había sido deportada de Estados Unidos y separada de su marido cuando pretendía legalizar su situación en aquel país. Estaba desesperada, pidiendo a las autoridades abogara por su caso y el de otra veintena de personas en la misma situación. Parte de su relato, hecho en una conferencia de prensa, me conmovió y me motivó para escribirlo, pero obviamente como nota del día no servía. Escribí una reportaje-crónica, y ha sido de los trabajos que más me han gustado después de releerlos. Ahora que está el debate de las leyes migratorias, me acordé de ella. Le habrá servido contarle a una extraña todo lo que su familia pasaba? Alguien lo habrá leído, y conmovido como a mí, para hacer algo?
Esa sería la verdadera labor social, no es cierto? Hacer algo por mejorar las condiciones de los que no tienen micrófonos como los otros que citan a conferencias de prensa y tienen toda la atención.
Me felicitaron por ese texto, pero… y? no supe que pasó con la verdadera interesada.
Y eso me he preguntado acerca de muchos casos. Así es el periodismo? A los medios y periodistas realmente les interesa el bienestar social, realmente trabajan por ello o sólo por quién da más duro los golpes? Denunciar a los corruptos es muy bueno, pero lo mejor sería que siempre fuese con la intención de cambiar el ambiente que destruye a la sociedad, no para obtener más poder. En este país el periodismo será como del que me enamoré cuando leía a Kapuscinsky o García Márquez? Y, podré ser algún día una buena periodista, o mejor busco trabajo en una empresa equis?
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