lunes, febrero 04, 2008

Impunidad

Esta semana cubrí un par de cosas distintas a los actos pinchurrientos de la Chepina que me provocaron un par de preguntas.



La misa para Marcial…
Simplemente no lo podía creer… ahí estaban mujeres con bolsos que cuestan el equivalente a un varios meses del salario de mi primo, por ejemplo. Con lentes de sol que cuestan más q mi biblioteca. Toda llorando por la pérdida.
Se fue Maciel, efectivamente, sin pedir perdón.
“Era un santo”, escuchaba y me hervía la sangre. Y los niños abusados? Y las vidas destrozadas? Y el valor por desenmascarar a “un santo”? nada de eso vale para esas personas? Querrán ponerle precio a un niño, acaso? Piensan que por dar donativos a una congregación se lava cualquier culpa? Eso les hizo creer Marial?
Sigo escuchando la misma frase una y otra vez, “por sus obras los conoceréis”, y al mismo tiempo viene a mi mente la imagen de un hombre de edad avanzada, llorando, con rostro afligido, diciendo que Marcial Maciel había abusado sexualmente de èl durante años. Se puede resarcir ese daño de alguna forma? Efectivamente ésas son las obras de Marcial Maciel Degollado.
Si Marcial hubiese sido juzgado por ser un pederasta –porque no es mejor que cualquiera q comete ese delito y purga una sentencia en la cárcel- la historia sería otra, sobre todo para las víctimas.
Las atrocidades que cometió, creo que hasta lo hacen peor que aquellos que están en la cárcel. En primera, abusar de un niño es en sí un crimen; en segunda, se valió de la fe, porque se decía “tocado por Dios”.
Que importa tener a 70 mil personas en un grupo religioso, q más parece club de fans, y que no pueden siquiera enfrentar las obras reales del fundador. Dicen ser cristianos y seguir su ejemplo… cómo se puede ser tan incongruente? Cómo se pueden ignorar un abuso sexual contra menores y creen q crear una red de gente adinerada mediante una congregación que hace obras de caridad es más importante?
En fin, no cuestiono la fe sino más bien la impunidad. Nuevamente impunidad.
Luego dice el obispo Felipe Arizmendi que los narcos no pueden ser considerados como católicos porque tienen una conducta “incongruente” con la fe cristiana. Q diferencia hay entre Maciel y el Chapo Guzmán, por ejemplo?

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La mega marcha contra el TLCAN, el gasolinazo y las demás alzas...

El jueves, una marcha impresionante. La mayoría campesinos de los estados. Gente muy humilde, en guaraches, con sombrero, la piel oscura curtida por el sol, se notaba. Convocaban organizaciones campesinas y sindicales, claro, algunos acarreados, pero también hubo gente de organizaciones civiles, estudiantes que, aunque con un fósil por delante, estaban ahí por convicción. Se notaba en sus caras.
El descontento era evidente. Contra Felipillo y los políticos corruptos o secretarios de Estado que buscan todo, menos beneficio para quienes los sostenemos. Con una cara salen en una entrevista y con otra resuelven el futuro de millones q realmente trabajan.
Creo que la CNC o el Barzón no hubieran podido convocar a tanta gente. Esa marcha fue resistencia civil. A final de cuentas, ésa es la única forma que tienen de mostrar el descontento los que no pueden citar a conferencia de prensa o los q no pueden pagar spots en televisión...

Cuánto tiempo más los hijos de los hijos de las familias más poderosas de este país seguirán estudiando en las mejores escuelas y teniendo las oportunidades que los hijos de un ciudadano común jamás tendrán? Cuando podremos responder por qué hay niños que siguen muriendo porque no había un hospital cerca de su casa? Hasta cuándo podrán estar tras las rejas esos políticos que consideran a mujeres y niños como un simple objeto sexual sin que nada? Cuándo el poder dejará de ser sinónimo de impunidad?
Eso es lo que nos deben responder, esos que parece q viven en una burbuja…

1 comentario:

Anónimo dijo...

"Esa marcha fue resistencia civil". Ahora resulta que por gracia y milagro de la ciencia infusa, las masas saben lo que la resistencia civil es. Aunque las causas son justas, las tácticas son malas, obsoletas. Las marchas son necesarias pero insuficientes.

Acciones vituperosas como las concentraciones masivas, la toma simbólica de inmuebles públicos, las pintas en las paredes, los mítines, las huelgas de hambre, los paros indefinidos (de dos semanas), plantones, marchas y mega marchas no son resistencia civil, son el mero reflejo conservador y reaccionario nutrido por la falta de memoria histórica.

¡Ah, la memoria histórica! En 1968, las grandes concentraciones de gente coparon las calles y al final consiguieron dos cosas: que se derogara el delito de disolución social, pero también consiguieron que ese delito se diversificara en nombres como sabotaje, sedición o motín. Es decir que no consiguieron nada, sin embargo el Gobierno les hizo creer que su movilización consiguió su propósito.

¿Y la marcha de los 1111 del EZLN, y la de AMLO, y la manifestación contra el fraude electoral de 1988, y la huelga de la UNAM del 98 y las marchas de médicos, campesinos y ferrocarrileros de finales de los 50 qué lograron? Nada. ¿Y la organización celular autogestiva? Bien, gracias. Pero bueno, ¡larga vida! a esa bonita tradición de la marcha justa.